CAMBIO DE PARTIDO Y PRESIDENTE (¿SE VISLUMBRA ALGUNA DIFERENCIA?)
En el tan deseado cambio de partido (en el
cual no radica la respuesta), y deseosos de ubicar a un nuevo presidente o una
nueva administración, cuando la responsabilidad no se lleva a cabo a conciencia
y realmente evaluando los pro y contra… el interrogante que surge es, ¿se
vislumbra alguna diferencia, alguna marcada y distintiva diferencia?
La mayor burla a un país, es que los sufragios
continúen apoyando o favoreciendo a los que difícilmente aportan su todo para
encausar el estado hacia cambios y beneficios tangibles, transferibles para
todos. Y este mal continúa siendo el verdugo en tantos países que
fundamentalmente no se dedican a investigar de manera responsable y exhaustiva
el trasfondo de aquellos que están por favorecer. De una manera u otra, el
mismo error se ha convertido en una continuidad en los países en donde prevalece
el menor esfuerzo de realmente poder llegar de manera sabia y concreta a la
decisión de aquel que le están entregando por el período que corresponde el
liderazgo y dirección de un país.
Algo definitivamente no es beneficioso
cuando aun con un cambio de partido los elegidos mantienen los mismos rasgos, comportamientos
y criterios a aquellos mismos que se ha estado deseando que su período finalizase.
Si fuese que los cambios fuesen notables, el comportamiento en los procesos y
ejecuciones tuviesen los indicadores que realmente declaren cambios, he aquí la
diferencia. Empero hasta el momento, hay mucho paralelismo con gobiernos
pasados.
Decisiones y ejecuciones que se podrían llevar
a cabo en un corto plazo, el sistema burocrático continúa en vigencia siendo un
entorpecimiento, no beneficio para que realmente todo se condujera de manera eficiente
y prometedor.
Un hermoso y bendecido país como lo es Panamá,
los ingresos de las fuentes del canal, zona libre de Colón (mal administrada
hasta el momento), los múltiples compromisos de impuestos que se paga en este
país, confiscaciones o re-posesiones de fondos que le pertenecen al estado (esta
última, si se hiciera de manera responsable y firme representaría cifras
millonarias).
Básicamente la no eficiencia en la
administración y el control real y responsable, muchas veces se convierten en
esa fuente de escape a lo que debería representar un incremento y estabilidad
económica.
Con la población de Panamá y con una buena
administración de las riquezas nacionales, podría respirarse otro clima económico
que favorecería a todos, si embargo, esta es una realidad totalmente distante
de la práctica y aplicación real.
No es que subsidio del gobierno la
finalidad de lo mencionado, es una evaluación real de los que debería ser el
salario mínimo, habilitación real o devolución de los fondos de la Caja del
Seguro Social que debido a una pésima administración y abusos por décadas en esa
entidad se ha arribado a la deficiencia y vergüenza nacional de una de las más
ricas fuentes de ingresos obligatorios en el país.
¿Cuándo habrá un real despertar y
encaminamiento a la restauración a las estructuras económicas en el país? Cuando
tengamos servidores del país y no los mismos elementos que continúan sirviéndose
del país.
Proverbios 15:32- El que desprecia la
disciplina se menosprecia a sí mismo; el que escucha la corrección adquiere inteligencia.
Todos cometemos errores, el problema
radica si es que haré de ella una carrera, teniendo la oportunidad de enmendar
el camino.
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