AUNQUE PANAMÁ NO LO SEA (POR ALGUNOS CORRUPTOS ASÍ LA DEFINEN)
Por la ejecución de unos cuántos, el país a nivel
internacional es percibido dentro de la esfera de la corrupción. Un país
remitido entre demérito, porque unos cuántos servidores del país han estado sirviéndose
de lo que, por ley, ética y moral, no les pertenece. El síndrome de la astucia
vuelve a dejar estragos en la República y afecta la imagen con la que se percibe
al país.
Panamá no ha podido librarse de aquella sombra, aquella
agua estancada de la lucha anticorrupción.
Mientras que las leyes no sean una realidad en el país, ¿qué
leyes? Aquellas que necesitan ser definidas y aprobadas, tanto para prevenir y
sancionar aquellos que la infringen de manera severa, los barcos piratas y su
tripulación continuaran navegando en los océanos Pacífico y Atlántico, libremente
y sin resistencia alguna.
Cuando los órganos Legislativo y Ejecutivo, estén
dispuestos para aprobar los proyectos de ley para atender firmemente los delitos
de corrupción, nada cambiará en el estado.
Hace ya algún tiempo (posibles meses) que se hizo mención
de casos de sobornos de Odebrecht. Hasta el momento nada más se ha vuelto a
presentar, el silencio fúnebre es lo que permanece.
¿Quiénes estarán realmente dispuestos a crear leyes
anticorrupción que realmente controlen y mantengan un equilibrio?
Personajes en el ámbito político aún permanecen libres,
cuando sus actos los ha privado de ese privilegio. Esa sola inercia pone en una
posición arbitraria al sistema jurídico en el país.
Mientras la corrupción, los corruptos encuentren un paraíso
en Panamá, prevalecerá esa célula cancerosa en el estado.
Hay acciones definidas que se pueden y se deben tomar para
neutralizar este mal, sin embargo, una ves más, intereses creados hace que la
acción sea un mínimo en aquella dirección.
En definitiva, el país requiere, le urge cambios en sus
leyes, en donde habría de inmediato una purga de políticos, aquellos en sus diferentes
cargos gubernamentales, ya no tendrían oportunidad para continuar como si formasen
parte una realeza.
Las leyes anticorrupción permanecen en espera, ¿tendrán
el denuedo para hacerlo una realidad y reubicar a Panamá entre lo que realmente
representa, por lo menos para aquellos que viven y se desenvuelven en
integridad?
Proverbios
20:7- El justo anda en su integridad; ¡cuán dichosos son sus hijos después de
él!
Axioma: El camino de integridad, es un legado para los
hijos, la descendencia. Empero, para el deshonesto, vergüenza y abandono están pronto a cosechar.
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