UNA BANDERA DETERIORADA HABLA DE LA MORAL (DE LOS SERVIDORES DEL PAÍS)
A través de los medios de
comunicación quedó expuesto una bandera deteriorada en el Cerro Ancón. Alguien quedó
expuesto a ello e hizo la denuncia, ya que provocó tanta indignidad ver el
símbolo patrio ondeando como si todo estuviese en orden, y la hermosa enseña
del país deshecha.
Posible alguien expresaría que
hay lugar para el error o suceso presentado, ya que fue un descuido humano. Sin
embargo, es como un auspicio, un llamado de atención; si les place una advertencia,
en medio de todas las distracciones y puntos que tienen la atención de otros. Alguien
se percató de lo inaceptable e hizo la denuncia para que se tomase las medidas
de corrección. Alguien elevó su vista hacia el pabellón, vio su condición y procuró
que lo inaceptable fuese enmendado.
En Panamá hay deterioros en el
gobierno, las instituciones gubernamentales, en los lugares que deberían estar
pendientes del bienestar del país; sin embargo, en cada una de esas
instituciones hay un pendón deshecho, sin que nadie se haya percatado, porque
su mirada no está en aquello que representa y dignifica al país, sino aquello
que es para su propio interés.
Alguien elevó su mirada al
Cerro Ancón y pudo apreciar aquello que tenía que ser reemplazado, y de
inmediato volver a su posición para poder continuar con la función que proyecta
representa para esta gran nación.
En la Presidencia de la
República, en el Órgano Judicial, en la Asamblea, Ministerio Público (La
Procuraduría, Defensoría del Pueblo, Las Personerías), y en tantas otras
instituciones, no han aún elevado la mirada para apreciar que el pabellón ha
estado rasgado por décadas, sin que nadie se halla detenido a reemplazar
aquello que representa a la Patria. Ya que los funcionarios, entretenidos en
sus agendas personales y su entronamiento en las diferentes instituciones del
cual se han apoderado, y del cual “pareciera que jamás se marcharán”. Y junto a
ellos la vergüenza nacional banderas haraposas.
Cuando el corazón de los
servidores está en ser servidos y servirse del país, nada será honrado,
respetado y mucho menos reemplazado para corregir. Ya que sus miradas no se elevan
o se enfocan en los cambios que beneficien, mas bien, en la manipulación para allí
proseguir.
El símbolo patrio, ¿podrá
volver a hondear con orgullo y respeto en los lugares que le pertenece? ¿Habrá algún
otro que elevará su mirada para realmente apreciar que todo realmente permanezca
en orden en el lugar en que como funcionario esté? ¿Tendrán el denuedo para
denunciar aquello que realmente afecte el bienestar del país?
Podría haber diferentes puntos
de vista con respecto a la enseña deteriorada en el Cerro Ancón. Empero, habla
en tono alto de la moral o doble moral ahora existente en el país, en donde
debajo de ella, aquellos que deberían defenderla y velar por su cuido, lugar y
respeto, están custodiando de todo excepto el bienestar de ella y del pueblo
que ellos representan.
Salmo 26:10- En cuyas manos está el mal, y su diestra está llena de sobornos.
CUANDO USTED PUEDE JUSTIFICAR DESAFUEROS,
HAY PROBLEMAS.
CUANDO PUEDE DESATENDER LAS LEYES Y
PROCEDER COMO SI ESTUVIESE POR ENCIMA DE ELLA, HAY PROBLEMAS.
CUANDO AQUELLO POR LO CUAL DEBERIA ESTAR VELANDO
Y CUIDANDO, NO TIENE INTERÉS O DEDICACIÓN, HAY PROBLEMAS.
CUANDO USTED PUEDE EXCUSAR SUS ABUSOS Y MAL
USO DE FONDOS HAY PROBLEMAS.
CUANDO USTED NO HA PODIDO IDENTIFICAR O
ADMITIR SUS FALLAS, ESTÁ DESCALIFICADO PARA SERVIR O DESEMPEÑAR LA FUNCIÓN QUE EJERCE.
BANDERAS RASGADAS EN CADA DESPACHO O
INSTITUCIONES GUBERNAMENTALES, YA QUE ÉTICA, MORAL, ÍNTEGRAMENTE, SE HAN NEGADO
A EJERCER CON LA SOBRIEDAD QUE AQUELLO REALMENTE EXIGE.
Salmo 26:10- En cuyas manos está el mal, y su diestra está llena de sobornos.
A través de los medios de comunicación quedó expuesto una bandera deteriorada en el Cerro Ancón. Alguien quedó expuesto a ello e hizo la denuncia, ya que provocó tanta indignidad ver el símbolo patrio ondeando como si todo estuviese en orden, y la hermosa enseña del país deshecha.
ResponderEliminarPosible alguien expresaría que hay lugar para el error o suceso presentado, ya que fue un descuido humano. Sin embargo, es como un auspicio, un llamado de atención; si les place una advertencia, en medio de todas las distracciones y puntos que tienen la atención de otros. Alguien se percató de lo inaceptable e hizo la denuncia para que se tomase las medidas de corrección. Alguien elevó su vista hacia el pabellón, vio su condición y procuró que lo inaceptable fuese enmendado.