VIVIENDO EN UNA BURBUJA POLÍTICA
La corrupción y la injusticia
continúa transitando libremente por el estrecho de ese hermoso país que es
Panamá. La incapacidad del más alto dignatario tocante a las áreas que más
apremian para re-establecer el orden y transparencia en el país continúan siendo
solo un anhelo de muchos.
Si el señor presidente se decidiera
a realmente gobernar no bajo las pautas de un partido o para la consideración
de ella para las siguientes elecciones, tendría logros reales y cónsonos con la
realidad nacional.
Vivir en una burbuja política,
sufrir de estrabismo o ceguera impuesta para beneficiar a unos cuantos en sus
procederes por el país es alarmante, ya que hasta que extensión se puede políticamente
comprometerse de tal manera que finalizado la jornada de una presidencia, al
igual que otros tenga que enfrentar acusaciones de múltiples niveles y en
diferentes direcciones.
No hay manera de no poder
percibir de manera clara que hay procederes en las normas legales que no están
a tono con la realidad, y que favorecen y premian a aquellos que han estado
asaltando las riquezas del país una y otra vez. Y luego con argumentos en donde
tratan de librarse de la real condena que amerita tal incumplimiento de la ley
en el cargo o función que desempeñan.
Señor presidente, si tiene asesores
que no representan una consejería para realmente dar respuesta a sus retos
diarios, aquella situación reposa sobre una falta ya sea de interés o nepotismo
para aquello que en nada favorece a su país.
¿Cómo se podrá anhelar un
cargo para luego por ella ser juzgado? ¿Cómo tener un compromiso en liderazgo
para luego reflejar limitaciones no corregidas o admitidas? ¿Cómo creer que se
está dando respuestas, cuando los esenciales allí permanecen como si no
existieran?
Panamá está aún en una
posición envidiable en comparación a tantos otros países, aun a pesar que
aquellos que están en cargos para hacerla fortalecer en las áreas debilitadas,
mas indiferentes son a estas, empero no a sus agendas personales.
Un presidente, un funcionario
en cualquiera que fuese su compromiso, está allí para servir al país, está allí
para hacer que la República florezca, que la población pueda tener algo mejor; no
desmejoras que administración, tras administración han estado imponiendo a su “amada
Patria”.
Aunque la corrupción pareciera
que ha de correr o seguir corriendo sin impedimento, cuán equivocados están, ya
que de una manera u otra serán traídos a juicio, posible no todos bajo la ley
humana, mas la divina, nadie la confina. empero algunos que se han olvidado que
algo permitirá que el mal quede expuesto. Y la injusticia, también tendrá su
término y aplazamiento, porque no son todos los panameños que comparten la
misma inmoral política, la misma incapacidad de hacer cumplir las leyes como es
exigido por la constitución.
De cuanto bien resultaría para
el país ver las erratas hasta el momento enmendados, re-dirigiendo los
esfuerzos hacia lo sustancial, aquello que tiene el peso real, que defina. Correctivos
siempre es una opción, sin embargo, no todos están dispuestos a recorrer el sendero
y hacer las enmiendas.
Proverbios 12:15- El
camino del necio es recto a sus propios ojos, mas el que escucha consejos es
sabio.
La corrupción y la injusticia continúa transitando libremente por el estrecho de ese hermoso país que es Panamá. La incapacidad del más alto dignatario tocante a las áreas que más apremian para re-establecer el orden y transparencia en el país continúan siendo solo un anhelo de muchos.
ResponderEliminarSi el señor presidente se decidiera a realmente gobernar no bajo las pautas de un partido o para la consideración de ella para las siguientes elecciones, tendría logros reales y cónsonos con la realidad nacional.