LA PROCURADURÍA GENERAL DE LA NACIÓN TIENE QUE EJERCER SU AUTORIDAD SIN SER AMEDRENTADOS
La
Procuraduría General de la Nación, también conocido como el Ministerio Fiscal,
es el nombre que sirve para designar al funcionario cuya misión es cooperar con
la Administración de justicia, velando por el interés del Estado, de la
sociedad y de los particulares, ejerciendo las acciones necesarias, haciendo
observar las leyes y promoviendo la represión de los delitos.
Su naturaleza jurídica, contrario a lo
que se puede afirmar, es diferente de las otras instituciones del estado, ya
que mientras aquellas son parte integrante de alguno de los tres órganos o
poderes en que se sustentan los mismos, el Ministerio Público es un órgano que
no pertenece ni al Ejecutivo, ni al Legislativo ni al Judicial, ni conforma un
cuatro poder independiente, sino que es una entidad autónoma que participa
dentro del proceso Administrativo de Justicia por razón de la facultad
constitucional y legal de ejercer la acción penal a nombre del Estado.
Siendo esta la función, fue un mensaje
confuso la que ofreció la Procuradora General Kenia Porcell, ya que en su
reporte de cierta obstrucción no fue abierto y claro, la denuncia debió haber
sido con nombre y apellido. Es más, precisamente de esto se trata, ejercer
cualquiera acción necesaria para hacer observar las leyes y hacer respetar en
toda su extensión aquella Administración.
Para ese cargo tiene que haber denuedo
y entereza para hacer cumplir el compromiso con aquel cargo. Amenazar a aquella
entidad es declararse culpable de importunación y obstrucción a la función de
los que a cargo de la ley.
Una de dos posiciones tiene que ser tomado,
hacer respetar aquel Ministerio Fiscal o simplemente procurar otro cargo en
done menos oposición se pudiese presentar para el desenvolvimiento de ello.
Aquél o aquellos que trataron de
obstruir el desarrollo normal de aquel Ministerio ya debieron ser sancionados.
La Procuraduría General de la Nación, tiene que exigir el respeto a
ese cargo y aquella oficina con todo el peso de la ley.
Romanos
13:1- El respeto a las
autoridades Todos deben someterse a las autoridades públicas, pues no hay
autoridad que Dios no haya dispuesto, así que las que existen fueron
establecidas por él.
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