NADIE ESTÁ POR ENCIMA DE LA LEY NI LA CONSTITUCIÓN



Es sumamente saludable saber que nadie está por encima de la constitución panameña y la ley que rige en el país. Que igual tutela para el rico como para el pobre, ya que transgredir cualquiera ley, sea usted quien fuese tendrá que enfrentar las autoridades y los rigores que ella exige.
Cierto es que en instancias se inclina la balanza por preferencias y compromisos contraídos por algunos nexos que se ha promovido por algunos favores, pero refrescante es ver que hoy por hoy hay algunos cambios que por lo menos deja ver una aurora surgir en esa dirección.
Los abusos de autoridad y las manipulaciones de contratos y cifras reportadas han sido y continuará siendo un reto, ya que siempre habrá aquél que crea que podrá utilizar una estratagema más elaborada para vencer el sistema, para aquellos en esa práctica, desista y restituya antes de que las evidencias hablen a gritos contra usted y la vergüenza de su familia.
Es imposible creer que una y otra vez se levanten los mismos errores, notables por un momento en que necesitan ser considerados para la plaza y luego de estar “encumbrados”, se les olvida que han sido empleados para servir en la capacidad en que fueron delegados, no para servirse de los bienes que le pertenecen a las arcas de Panamá.
Usted empleado público, cualquiera que fuese su cargo, tiene una sola responsabilidad y es de no ser un pancista, mas bien uno de los hijos nobles de su Patria. Los bienes al que usted queda expuesto no le pertenecen, es de la República de Panamá, para ser distribuido en las diferentes obras que revertirán en el beneficio de todos los panameños, no a un grupo exclusivo.
Un presidente, un ministro, diputados, legisladores, Corte Suprema de Justicia; su lealtad debe ser hacia su país, no el enriquecimiento ilegítimo.
Hay una pregunta que se levanta en medio de lo expuesto, ¿Cómo debe sentirse un magistrado, levantando acusaciones, cuando igual o peor son sus hechos? Esto no implica que debe permanecer en silencio, lo que sí implica es que debe de poner en orden su casa, esto es su proceder y volver a la integridad.
Bueno, gloria a Dios que todos no son cortados del mismo molde o que todos han recurrido al mismo mal. Ya que ciertamente hay aquellos que son los nobles (justos, honestos, íntegros) de la Patria, que probablemente no son los que ocupan las luminarias, las noticias con frecuencia; pero son ellos quienes marcan la diferencia y que representan un orgullo para su nación.
Hombres con formación académica, profesionales, de familias pudientes, persiguiendo una carrera pública, para terminar en alguna celda del renacer u otra estadía.
Para los servidores públicos, Panamá es su tierra que lo vio nacer, es el lugar en que usted pudo crecer y en la que probable es que se educó. Mas ahora, ¿dónde realmente está? ¿entre aquellos que se está por descubrir que involucrado está en esto o aquello?  O forma parte de aquellos que están en el lugar que les corresponde, como panameños honestos del cual el día de mañana, solo quedará registrado, serví con honorabilidad y respeto a su país.
¿Tiene aquello igual importancia para todos?  Los hechos indiscutiblemente declaran que no es así.
Indudablemente usted está en libertad de hacer lo que elija, pero al igual todas sus elecciones no serán la mejores si no hace de ella la mejor votación.

1 Corintios 10:23- Todo es lícito, pero no todo es de provecho. Todo es lícito, pero no todo edifica.


  




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